por José Tripodero
Dirección: Simon West
Guión: David Guggenheim
Intérpretes: Nicolas Cage, Josh Lucas, Malin Akerman, Danny Huston y Sami Gayle
Fotografía: Jim Whitaker
Música: Mark Isham
Montaje: Glen Scantlebury
Es complicado entender el derrumbe de la carrera de Nicolas
Cage, un actor con cierta tendencia al desborde interpretativo pero hasta hace unos años con la inteligencia suficiente para moverse en la industria entre films más grandilocuentes y otros más modestos en presupuestos pero con desafíos, el ejemplo de la subvalorada The Weather Man. Desde hace un tiempo ya que esa alternancia se ha inclinado por la balanza del cine menos ambicioso y más líneal, específicamente el cine de acción y sus derivados, incluso secuelas de sus éxitos taquilleros y de gran presupuesto como Ghost Rider se han contagiado de la podredumbre de la clase B que tienen sus últimas películas. De alguna manera el camino elegido lo ha impregnado de un estilo y un modo de hacer que los lleva a cuestas, como partes irrevocables de su presente.
