por José Tripodero
Dirección: Juan Antonio Bayona
Guión: Sergio G. Sánchez sobre la verdadera historia de María Belon
Intérpretes: Naomi Watts, Ewan McGregor, Tom Holland y Geraldine Chaplin
Fotografía: Óscar Faura
Montaje: Elena Ruiz
Música: Fernando Velázquez
Nacionalidad y año: España. - 2012, Duración: 114'
Es irritante que muchas veces veamos como Hollywood toma historias reales de otros países para adaptarlas a su idiosincrasia, mucho peor es cuando productores extranjeros facilitan el camino al regalar sus historias para entrar a un mercado anglosajón, el cual se cree más masivo o que puede tener una perspectiva económica potable. El caso de Lo imposible responde a esto último, una producción española toma el desastre natural del tsunami del 2004 vivido en carne propia por María Belon y su familia pero con una primera licencia; las nacionalidades fueron cambiadas, los personajes ahora son ingleses de vacaciones en Tailandia y no españoles, gentilicio que le pertenece a los sobrevivientes de la tragedia. No es la única licencia que se toma el catalán Juan Antonio Bayona (El orfanato), ya que la verdadera María es abogada y no médica, como el personaje que interpreta Naomi Watts -es evidente, diría cualquier docente de guión- que para que la historia funcione dramáticamente es preferible que sea una médica y no un personaje con otra profesión. Producto de estos cambios, no menores, es que surge la desconfianza ante los hechos que resumen la catástrofe, particularmente la reconstrucción del momento del tsunami que arrasa con todo. En la película, cuando llegan las olas gigantes la familia se encuentra disgregada alrededor del exclusivo resort en el que se hospedan; María agarra con fuerza un libro y se apoya contra una pared de vidrio, mientras que su marido Henry (Quique en la vida real) y sus tres hijos están en la pileta a metros del mar. María y su hijo Lucas logran reencontrarse minutos después y con una inundación asesina, nada sabemos de los otros dos niños ni de Henry.